domingo, 9 de septiembre de 2012

Con la soga en el cuello

Nowhere Man...




ES UN AUTÉNTICO HOMBRE DE NINGÚN LUGAR
SENTADO EN SU PAÍS DE NINGÚN LUGAR
HACIENDO TODOS SUS PLANES DE NINGÚN LUGAR PARA NADIE

NO TIENE NINGÚN PUNTO DE VISTA
NO SABE ADÓNDE VA
¿NO ES UN POCO COMO TÚ Y COMO YO?

HOMBRE DE NINGÚN LUGAR, POR FAVOR, ESCUCHA
NO SABES LO QUE TE PIERDES
HOMBRE DE NINGÚN LUGAR, EL MUNDO ESTÁ A TUS ÓRDENES

NO PUEDE ESTAR MÁS CIEGO
SÓLO VE LO QUE QUIERE
HOMBRE DE NINGÚN LUGAR, ¿DE VERDAD QUE NO ME VES?

HOMBRE DE NINGÚN LUGAR, NO TE PREOCUPES
TÓMATE TU TIEMPO, NO CORRAS
DÉJALO TODO HASTA QUE ALGUIEN TE ECHE UNA MANO

NO TIENE NINGÚN PUNTO DE VISTA
NO SABE ADÓNDE VA
¿NO ES UN POCO COMO TÚ Y COMO YO?

HOMBRE DE NINGÚN LUGAR, POR FAVOR, ESCUCHA
NO SABES LO QUE TE PIERDES
HOMBRE DE NINGÚN LUGAR, EL MUNDO ESTÁ A TUS ÓRDENES

ES UN AUTÉNTICO HOMBRE DE NINGÚN LUGAR
SENTADO EN SU PAÍS DE NINGÚN LUGAR
HACIENDO SUS PLANES DE NINGÚN LUGAR PARA
NADIE

miércoles, 5 de septiembre de 2012

¿A dónde vas?

¿Has sentido alguna vez el viento de la Patagonia? ¿Has escuchado el trepidante sollozo de sus mandíbulas atiborradas en los pastizales? Seguramente estás acostumbrado al ruido de ciudad y sus matices que encandilan la ceguera por no conocer más allá de tus fronteras.
La Patagonia es única; estás parado en medio de la nada y solo. Empiezas a percibir el sonido eólico que penetra hasta tus venas. ¿Lo notas? Es un silbido endemoniado. Es una carretera perspicaz en donde el silencio de tu mente es apaciguada por los vestigios de antiguas estancias corroídas por la ausencia de calor humano. En la Patagonia el viento no tiene rumbo; patina y anda a caballazos; no se jacta de tener piedad ante el más débil. Ulula las cabelleras más frondosas del escaso bosque que rodea mis sienes aventureras. ¿Y qué crees que pueda ocurrir si te encuentras empecinado por llevarle la contra? Sabes acaso, ¿de dónde viene este soplido endemoniado?
El viento a veces calma. Juega a engañarnos que sigue presente pero simplemente atemoriza con querer barrer todo. Todo es nada o nada es todo. Lo cierto es que el viento en la Patagonia lo es todo.
Hice el ejercicio de pararme en medio una pampa patagónica y quedarme inmóvil. Estoico:
Pero es que no he traído brújula. El mapa de mi consciencia no delata la dirección del viento. Al parecer atacará por el flaco derecho. No, grité a viva voz, viene del norte, aunque presiento que atacará por el este. A esta confusión, súmale el descubrimiento de un mallín; no es tan grande pero refracta y divide las pretensiones del viento que arrasa con mis sentidos. No te escondas le grité a los cuatro vientos. Azota el agua con tus piernas y regálale una emoción a toda esa agua estancada, dominada por la longevidad y la parsimonia. No me hagas caso.
Cerré los ojos. El mallín fue atacado. Una vez más no hubo tregua ni tratado internacional. El viento no tiene fronteras. El viento ganó.
Abrí los ojos. Estaba presente de nuevo. Sigiloso por momentos, voraz y atónito en otras circunstancias. Patagonia...
Mi mente elucubraba temor al recordar ciertas asperezas; campos minados azotaban la felicidad que merodeaba en algo que unos llaman mente y otros llaman corazón. Un paso en falso, tan sólo uno bastaba para extinguir los sentidos y avocarse a la muerte. El pálpito sucumbía ante la desdicha. Mis ojos hinchados de sangre salpicaban un hálito algo menos fuerte que mi contrincante el viento. El tacto se tornó húmedo. Transpiraba adrenalina hacia el exterior. Por muchos minutos, no volví a convocar al mate a la reunión pre-establecida en mi boca. El olor era desesperación.
¿Qué hace el hombre en este punto tan lejano del mundo, apartado de todo y de todos queriendo descifrar hacia donde va el viento? ¿Acaso no puede simplemente redimirse ante la idea ingrata de que el viento trata de borrar las heridas de una guerra que no fue? ¿Por qué el hombre dejó su pátina en este rincón de la Patagonia? ¿Por qué no podemos dejar tranquilo al viento – siquiera- para que haga su trabajo tranquilo? ¿Qué es eso de carteles de peligro? El viento no sabe de eso, no comprende nuestro idioma, no conoce límites, no conoce estratos sociales, no conoce aislamiento, no distingue lo que es correcto o injusto. El viento no va a misa, no pela zanahorias ni tampoco se escabulle en mares de egoísmo y egolatría. Su cuerpo es apenas representado por nuestra imaginación. Posee piernas que le permiten recorrer días enteros sin siquiera detenerse por un vaso de agua. El es un abanderado de la libertad. Corre que te pillo, corre que te pillo, corre que te pillo. A rienda suelta la imaginación. Corre que te pillo. No claudiques. Corre que te pillo. Donde quiera que vayas estará contigo. Corre que te pillo.
Recuerdo que después volví a la ruta 255, tenía cosas que hacer. El campo minado fue más que una tortura para el consciente de cualquier mortal. Atiné a preparar el mate y a sacudir ceniza por entre mis dedos. Abrí un libro y ahí estaba yo: sentado en la orilla de un camino que nos han demarcado, tomando mate -e insisto-, leyendo un libro. Mientras tanto, el viento volteaba las hojas del libro de mi vida en esas australes tierras magallánicas.




viernes, 22 de junio de 2012

Las pobres alamedas de un país sin avenidas

En este blog he hablado muchas veces sobre la muerte y esas buenaventuranzas que venden los angelitos a 3 por luca en las frías aceras de este Chile. He alzado la discución entre si es justificable el "auto asesinato" llámese suicidio o es más bien una cobardía. He trazado los parantes de discordia que existen en las almas perdidas; llanas y vagas merodeando algún poste como para echar la meá. También creo yo, he vendido urnas al optimismo de ciertas personas, o mejor dicho, de ciertos conglomerados y he negociado un par de veces con ese producto llamada muerte -aunque sin muchos resultados, simplemente era un ocioso bastardo-.

Hoy el día se tornó gris y evocó el frío más potente que se haya imaginado este invierno. El agua caía a raudales, el viento golpeaba mis mejillas a la hora de comprar pan a la esquina. Tenía que ser por una buena razón para que tales señales se manifiesten de esa forma.

                        "Se me tiritan" los huesos, por el frío de no tenerte !
                        Habráse visto calaña de soledad entumecida en el recuerdo?
                        Caen las manos, cae el pelo, cae la piel y se arruga el ceño
                        pero tus ojos, tu vida y tu alma, siguen revoloteando, quizás allá
                        allá donde no quisiste penas, ni alegrías... sólo un soplo te bastaba
                        sólo un soplo te bastaba, para darte cuenta quién eras.

                              Con todo el respeto del mundo, mis palabras hacía un grande... Nelson Schwenke.
Corren las gotas de lluvia amenazando las cada vez más delgadas- planchas de zinc-. Los colectivos y las micros y la gente y el aire, afuera, compiten. Caen las últimas hojas de los árboles, muchas de llas ya podrídas,débiles, sin terruño ni calor, sin pan ni pedazo. El canto de la noche silente va tejiendo un bailesito chamamé al calor de la luna. La cara escueta de la selva de cemento se va atornillando, se va hundiendo, se está acabando. Temor muchos tenemos de la muerte. Lástima que no se pueda predecir el cuándo sería; la muerte vendría a ser el terremoto de nuestras vidas. El suspiro, la esperanza.

Nelson Schwenke te has ido, te has marchado caminando con un pañielo llorando tus penas, riendo tus alegrías y saboreando tus satisfacciones. No importa en qué lugar te encuentres, estoy seguro que sabrás cuidar tu guitarra. Abróchala con tinta y empieza a escribir el guión para nuestras vidas...


DON NELSON, UN BUEN VIAJE... SE LE EXTRAÑARÁ.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Injusticia: un dolor que no me deja dormir.

Muchas veces el corazón late y no nos damos cuenta si lo hace de forma acelerada o más bien está jugando a hacerce el muerto; nuestro corazón, motor escencial de la vida y limitador de sueños. ¿ Cuántas veces este órgano le ha quitado la facultad a muchos de no llegar a concretar los sueños y alegorías que quizás guardaba en el mantel de la mesa ?. Gente que muere de ataques cardíacos, otros que han quedado con secuelas, cientos de deportistas que no pueden agitarse, otros tantos ni siquiera pueden salir de su casa producto de alguna enfermedad o discapacidad física. Entonces... ¿para qué hablo del corazón? digo entonces, este tópico se resume en la suerte. Si, la suerte que tenemos todos los días como seres humanos que somos de poder contemplar el sol de cada mañana, de poder explorar un territorio o simplemente jugar fútbol.

No existe religión, ni rezo ni oración que sea lo suficientemente fuerte para combatir las adversidades, pero si hay algo que mueve montañas, y esa es la fe, o simplemente, creer en uno mismo y en sus capacidades.

Volviendo al tema principal, muchas veces me recuesto en mi cama, semi dormido y abatido por el cansancio, pero siempre está en mi mente ese bichito de no poder hacer nada ante tanta injusticia; soy un privilegiado al que le ha tocado la suerte de poder recorrer miles de kilómetros haciendo deo, viajando en bus o en avión y conocer muchas realidades. No soy una persona de dinero ni un acaudalado, soy un simple mortal de la clase media. Entonces la injusticia aparece de golpe en mi mente y en mis recuerdos.

Cada vez que vuelvo del centro o de la universidad en Valdivia, ya sea caminando o en micro, veo afuera de la serviteca Cruz-Good Year, a un grupo de personas que duermen al aire libre todas las noches, acobijados por unos colchones viejos y harapos que sirven de manta. Ellos, ahí dispersos en cualquier lugar del mundo o de la ciudad hacen su vida lo más agradable posible. Esto para mi es la injusticia. Mientras que uno alega por cualquier cosa aún estando cómodo en su casa, con comida, calentito, con su familia y con posibilidades de estudiar. Qué injustos somos !! tenemos de todo y aún así lanzamos reprimendas al destino o a la mala suerte.

Como dije anteriormente, he tenido la suerte infinita de conocer muchas ciudades y pueblos a lo largo y ancho de Chile y Argentina. Y no sólo lugares, sino que gente que jamás ha podido pisar un centímetro de tierra que no sea su realidad cotidiana, o personas que por motivos de fuerza mayor no puede concretar sus sueños. Gente linda. He aquí algunos ejemplos:

Doña María, cocinera en el mercado de Dalcahue:

"Dé dónde eres tu?" exclamó la primera vez que la conocimos el año 2009.
"De Valparaíso", le responde Julio, amigo mochilero.
Doña María, perpleja por la injusticia de no conocer más allá dijo: "Y eso queda antes o después de Temuco? yo conozco hasta Temuco no más, fui una sola vez"...




La señora Tránsito Sánchez quien perdió su casa por el terremoto de febrero de 2010, Curepto VII región.

Esta señora es inválida, debiendo hacer todas sus rutinas en silla de ruedas. Lo perdió todo, al igual que muchos compatriotas aquella madrugada. Se le derrumbaron sueños, recuerdos, y todo lo que conlleva perder un hogar. Hablando con ella me contaba que le costaba mucho desplazarse por los pasillos agrietados del patio de su casa, que en ese entonces, era su "rancha" como ella le llamaba. Contaba que le era dificultuoso poder darle comida a sus gallinas y pollos que cuidaba.
Imagínense, estar postrado con mucho dolor y tener el mundo allá afuera...
Foto sacada mientras ayudábamos a la señora Tránsito a rescatar enseres y materiales entre los escombros de su vivienda, como voluntarios independientes de Osorno y Puerto Montt en marzo de 2010.


Luis Alberto Rodríguez, indigente valdiviano...

Con un grupo de compañeros de Periodismo el año pasado, visitamos y entrevistamos a varios indigentes para realizar un reportaje. Don Luis, vive en las inmediaciones que se pueden ver, totalmente precarias, recibe esporádica ayuda del estado. Imagínense en invierno el frío que debe pasar. Nosotros muchas veces alegamos por un poco de humedad en la pieza o que se yo...
Es triste ver que hay gente tan cerca de uno que vive en condiciones paupérrimas, y aún así le sonrien a la vida, aunque con mucho dolor.
Al menos, el café y los sanguches que les llevamos, pudo entibiar su horizonte y sus ganas de contarnos historias durante aquella fría noche de junio de 2011.


Como ven, muchas veces estamos rodeados de gente que no tiene ni la mas mínima posibilidad de salir a conocer o de tener una mejor calidad de vida, es por esto que escribo, por esta injusticia de mierda que rodea a nuestro país, esta injusticia tremenda que es reventar millones de dólares en todo Chile para tirar fuegos artificiales, mientras que hay gente que lamentablemente nunca ha tenido la oportunidad de conocer o tener un buen techo en que cubrirse del frío y de la lluvia, bien lo saben muchos de ustedes que corren desesperados cuando llueve.
Esto no es un discurso idealista nimucho menos, es tan fácil entregarle felicidad a esta gente que con lo más mínimo podemos hacer grandes cosas.

Espero que esto lo podamos solucionar, que podamos aportar con un granito de arena y decir que por último lo intentamos, mientras eso no suceda no podré dormir tranquilo.
Y ojalá, algún día exista un reparador de sueños como este que haga latir nuestros corazones de felicidad...

http://www.youtube.com/watch?v=wbKMxxZdq_U&feature=related

domingo, 4 de marzo de 2012

Les escribo desde el sur...

Patagonia, 17 de frero de 2012:

Hola, quizás muchos no me conozcan, y eso es lo que quiero revertir; el hecho de que quieran no sólo conocerme a mi, sino que al maravilloso entorno que me rodea: el sur de Chile y su Patagonia.

Les cuento que el agua está perfecta para servir el mate; el frío a estas horas se acuesta sobre mis nudillos que se abrigan ante el manto desinteresado de un puñado de yerba y una bombilla que me trae viejos recuerdos. El paisaje se acuesta con una especie de despedida sumergida entre las montañas para que al otro día mis ojos amanezcan y digan: oh! Patagonia, estoy aquí. Es difícil asimilar y aceptar que estoy aquí, a más de 3000 kilómetros de casa y con una mochila a cuestas, pero es necesario subrayar que el destino me lo busqué; el estar acá es un premio enorme a mis ganas, a mi esfuerzo a mi empeño y en una pequeña parte a mi donjuanismo. Nada ha sido fácil, todo cuesta aquí, desde levantar la mochila hasta atravesar el dedo en medio de la carretera.

Y mientras, dormido en el ánimo de continuar, me despierto con carcajadas en el camino, unas cuantas palabras antes de continuar:

I.

Tengo la suerte y la gran fortuna de recorrer muchos kilómetros de la Patagonia y el sur de Chile. Me considero afortunado puesto a que hay muchos quienes no pueden acceder a esto. Pero les cuento que poder no es muy caro ni complicado. Sólo se necesita intención de conocer y explicar lo que puedo explicar en el siguiente párrafo.

II.

Patagonia; tierra indómita poco dominada por los espíritus perversos del hombre. La Patagonia y el sur de Chile son el perfecto espejo de la armonía que debe tener el ser humano con los animales y la naturaleza. Es una invitación a reflexionar cuán pequeños somos ante tanta inmensidad, es una alegoría de destellos que se entrecruzan con la sensación infinita de acariciar un mate con las manos y con el pensamiento. La Patagonia es mucho más que pampas peladas que surten de silencio al viento viajero, es un testimonio en vida de sacrificio, de gente maravillosa que extiende sus manos y ayuda a quién sea.

III.

El encanto de la lluvia o el goce infinito de recorrer sus tierras; estar parado en medio de la nada suplicando que el día no termine, y de pronto: el viento golpeando el territorio de mi cuerpo.
Las montañas que se estremecen con la lluvia denotan cansancio de
estar solas y vacías, ignoradas y estigmatizadas. En lo alto un cóndor emprende el vuelo hacia las horas infinitas de su lejanía. Llora, ríe, que el presente se acaba, ya pronto vendrán con sus máquinas a pisotear el paraíso.

IV.

Magallanes entumecido y despierto, cómo no reconocerte si el mate me lleva a tus líneas contínuas, las cuales puedo leer con los colores del sol que amanece y atardece como un claroscuro que se desvanece.¿ Cómo podré yo trasmitir lo que veo, si tengo ojos artificiales y lengua desparramada que no calzan con tus bellos paisajes? Habrá que esperar un nuevo adelanto del hombre para fecundar tu inmensidad... Patagonia, si el viento no me acerca a ti, entonces construiré un ideal, y por el mar con su sinuoso camino me internaré para navegar hasta donde quieres que llegue.


Lo único interesante es que tengo 2 frases que se tatuaron en mi piel:

Y es que mi brújula sigue apuntando hacia el sur y

A no perder el horizonte !



jueves, 26 de enero de 2012

A horas de Magallanes...


Puerto Montt, Jueves 26 de enero de 2012, 23.55 hrs...... Y mi brújula sigue marcando al sur...

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En estos momentos tendría que haber estado a miles de metros sobre el nivel de la pachamama, que está sentada junto al mar. Lo cierto es que siempre existen problemas de los cuales uno no puede hacerse cargo y sólo se deben mirar conjeturando más de alguna ceja o pestaña si acaso no te depilas. Problemas? siempre aparecen, están ahí y llegan a tu vida como balde de agua fría.

Quiero, puedo y debo conocer Tierra del Fuego, pero... por qué mierda debe ser así de injusto el mundo conmigo? por qué hoy no pude estar despegando hacia Magallanes? acaso soy muy hediondo?.

El destino quiere que tome su vino en un vaso plástico apolillado por el tiempo. El destino quiere que llegue a claudicar ante un viento que nadie puede medir. Mis piernas saben de recorrer terrenos adversos, y esta prueba de no poder llegar a la Tierr
a Selknam, es sólo un pequeño deslinde en mi vida, no mor
iré ni desangraré en el camino, es más, el vino estoy por tomarlo.

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Tierra del Fuego