No existe religión, ni rezo ni oración que sea lo suficientemente fuerte para combatir las adversidades, pero si hay algo que mueve montañas, y esa es la fe, o simplemente, creer en uno mismo y en sus capacidades.
Volviendo al tema principal, muchas veces me recuesto en mi cama, semi dormido y abatido por el cansancio, pero siempre está en mi mente ese bichito de no poder hacer nada ante tanta injusticia; soy un privilegiado al que le ha tocado la suerte de poder recorrer miles de kilómetros haciendo deo, viajando en bus o en avión y conocer muchas realidades. No soy una persona de dinero ni un acaudalado, soy un simple mortal de la clase media. Entonces la injusticia aparece de golpe en mi mente y en mis recuerdos.
Cada vez que vuelvo del centro o de la universidad en Valdivia, ya sea caminando o en micro, veo afuera de la serviteca Cruz-Good Year, a un grupo de personas que duermen al aire libre todas las noches, acobijados por unos colchones viejos y harapos que sirven de manta. Ellos, ahí dispersos en cualquier lugar del mundo o de la ciudad hacen su vida lo más agradable posible. Esto para mi es la injusticia. Mientras que uno alega por cualquier cosa aún estando cómodo en su casa, con comida, calentito, con su familia y con posibilidades de estudiar. Qué injustos somos !! tenemos de todo y aún así lanzamos reprimendas al destino o a la mala suerte.
Como dije anteriormente, he tenido la suerte infinita de conocer muchas ciudades y pueblos a lo largo y ancho de Chile y Argentina. Y no sólo lugares, sino que gente que jamás ha podido pisar un centímetro de tierra que no sea su realidad cotidiana, o personas que por motivos de fuerza mayor no puede concretar sus sueños. Gente linda. He aquí algunos ejemplos:
Doña María, cocinera en el mercado de Dalcahue:"Dé dónde eres tu?" exclamó la primera vez que la conocimos el año 2009.
"De Valparaíso", le responde Julio, amigo mochilero.
Doña María, perpleja por la injusticia de no conocer más allá dijo: "Y eso queda antes o después de Temuco? yo conozco hasta Temuco no más, fui una sola vez"...
La señora Tránsito Sánchez quien perdió su casa por el terremoto de febrero de 2010, Curepto VII región.
Esta señora es inválida, debiendo hacer todas sus rutinas en silla de ruedas. Lo perdió todo, al igual que muchos compatriotas aquella madrugada. Se le derrumbaron sueños, recuerdos, y todo lo que conlleva perder un hogar. Hablando con ella me contaba que le costaba mucho desplazarse por los pasillos agrietados del patio de su casa, que en ese entonces, era su "rancha" como ella le llamaba. Contaba que le era dificultuoso poder darle comida a sus gallinas y pollos que cuidaba.
Imagínense, estar postrado con mucho dolor y tener el mundo allá afuera...
Foto sacada mientras ayudábamos a la señora Tránsito a rescatar enseres y materiales entre los escombros de su vivienda, como voluntarios independientes de Osorno y Puerto Montt en marzo de 2010.
Con un grupo de compañeros de Periodismo el año pasado, visitamos y entrevistamos a varios indigentes para realizar un reportaje. Don Luis, vive en las inmediaciones que se pueden ver, totalmente precarias, recibe esporádica ayuda del estado. Imagínense en invierno el frío que debe pasar. Nosotros muchas veces alegamos por un poco de humedad en la pieza o que se yo...
Es triste ver que hay gente tan cerca de uno que vive en condiciones paupérrimas, y aún así le sonrien a la vida, aunque con mucho dolor.
Al menos, el café y los sanguches que les llevamos, pudo entibiar su horizonte y sus ganas de contarnos historias durante aquella fría noche de junio de 2011.
Como ven, muchas veces estamos rodeados de gente que no tiene ni la mas mínima posibilidad de salir a conocer o de tener una mejor calidad de vida, es por esto que escribo, por esta injusticia de mierda que rodea a nuestro país, esta injusticia tremenda que es reventar millones de dólares en todo Chile para tirar fuegos artificiales, mientras que hay gente que lamentablemente nunca ha tenido la oportunidad de conocer o tener un buen techo en que cubrirse del frío y de la lluvia, bien lo saben muchos de ustedes que corren desesperados cuando llueve.
Esto no es un discurso idealista nimucho menos, es tan fácil entregarle felicidad a esta gente que con lo más mínimo podemos hacer grandes cosas.
Espero que esto lo podamos solucionar, que podamos aportar con un granito de arena y decir que por último lo intentamos, mientras eso no suceda no podré dormir tranquilo.
Y ojalá, algún día exista un reparador de sueños como este que haga latir nuestros corazones de felicidad...
http://www.youtube.com/watch?v=wbKMxxZdq_U&feature=related
