A continuación, no verán poesía conocida, ni poesía para recitar en el colegio, si no que simplemente son cobardías de tiempos rebeldes masacrados por las puertas del olvido. Son cosas que fluyen por mi mente, que nac
en como chispazos y sin pensarlo aparecen plasmadas, como si escribiera lo que se me viene a la cabeza.No es que esté justificando la mala calidad de mi autoría, pero es la verdad. El que quiera entender que entienda, porque al parecer los días son las páginas de un siglo que no podré leer.!!
LO QUE ME APENA ES SIMPLE…
Yo no sé por qué sucedió
Fue durante un instante inmaduro dentro de mis capacidades
algo añejas por el tiempo.
Ahora que lo pienso me come la angustia
de saber que en este momento ella me odia.
Pensar que la besé, que estuvo entre mis manos y
que acompañó por unos instantes la cuenta regresiva de mis días es poco. Ella es mucho más que alegorías fluyendo en mi cerebro.
No puedo dormir por las noches pensando en ella.
No quepo entre los hilos de mi cama sintiendo aún su olor,
su presencia.
Me siento tan desgraciado que ni siquiera
me quiero aparecer por la feria ni mucho menos acercarme a los árboles
Pocos saben de esto; algunos me apoyan por el simple hecho
de creer en el destino y otros piden mi cabeza
por haber sido tan cruel con tan bella creación.
Estoy conciente de que ella ya no me ama, que en las noches
no se acuerda de mi nombre y que ve las estrellas sin mi compañía,
mientras yo desafino mi guitarra con las lágrimas que hacen sonar las cuerdas.
Cuántas veces la observé en la mesa de mi casa.
En mi pieza siempre adornaba el paisaje.
Cuántas veces le hablé al oído sin que nadie lo supiera.
Ahora camino desesperado por las calles todos los días para encontrarla.
Veo millones de su género. Son todas distintas. No hay ninguna tan bella como ella.
Por más que la busco, mis labios no se alegran. No está.
Cuando el pincel esboza pintas blancas en el manto de un minero,
me entra la preocupación por ella: que no le pase nada,
que no la maltraten, que no tenga frío.
Recuerdo que siempre le prometí estar con ella
y cuidarla en todo momento, pero ahora que no la encuentro,
no me queda más que esperar a que Dios la acurruque entre sus manos..
Lo cierto es que todos estos pensamientos
se me vienen a la cabeza cada vez que paso por aquél lugar
y recuerdo sus ojos temblar con una gota
cuando la saqué del bolsillo, confundiéndola con un boleto de micro,
tirándola al piso. Y ahí quedó, indefensa, sola contra el mundo,
protegiéndose del viento con las cuatro letras
que conforman su bello nombre de HOJA.MUJER I
Siento tu esplendor acurrucado en mi carne.
El tacto es mi comunicación que emana de los bolsillos
Viéndote calzada entre mis desparpajos
Mujer que vive a orillas del camino de mis sienes
No busques excusas para determinar mis actos
Ni manipules el sombrío decir que tengo en mi lengua,
Esperando por ti, esperando por un beso que me lo diga todo.
Hoy entonces, me dirás que bueno, pero no entiendo
Por qué posas tus manos en mi cuerpo
Teniendo tanta rabia acumulada entre esos pechos
Que bien te hacen ver.
Catalogo tu forma como la divinidad de una sensación
Ojalá pudiera divertirme en tu cuerpo,
Pero no jugar contigo, sino que hacerte sentir
Que por algo estoy vivo.
No me digas que no, porque en realidad todos sentimos.
Sientes tu mi corazón palpitar. Siento yo tus besos borrar.
Siente también el roce de nuestros cuerpos
Atiborrados por las sábanas sudadas de tanto amor,
Que se encandilan con el fuego de tu ternura.
O mujer, me tienes destertorando las estrellas,
Me tienes bebiendo de tus caderas, me tienes cautivado
Por tu forma de mostrarme la sensualidad. Ya no se que es reír,
Pues lo único que hago es empuñar los dedos con cada movimiento
Que respira esta pieza, testigo clave del momento en que tus encantos
Me hicieron sentir el desborde de lo que se llama hombre.
MUJER II
Entonces, te sumerges en la ropa de cama,
contagiando el aire con flores de roja pasión.
Dices mi nombre al compás de mis besos
y con el sudor de nuestros cuerpos;
no hay quién detenga esta fábula carnal.
Sólo el tiempo puede decir lo contrario,
Pero mientras tu cuerpo se apegue al mío,
Seremos los amantes cautivos del momento.
Mientras acaricio tus curvas,
Noto tus rasgos:
Tu pelo se tortura con la almohada,
Tus labios sudan como pétalos tras la lluvia,
Tus ojos estallan en sensualidad, esa misma
Por la cual hoy estoy loco…Bella mujer.
Si y no.
Si la puerta fuera transparente,
No oiría tus jadeantes palabras.
Si el sol alumbrara tus sienes,
Leería tu tarot en un boleto de micro.
Si la cama se cayera de dolor,
Abrazaría la almohada como despedida.
Si la tierra llorara,
No me inundaría en tu infinito silencio.
Si el vago circunda escaleras,
Es porque el mundo gira al revés.
Si el vaso no tiene agua,
Es porque te la tomaste, ¡sedienta de mí!
Si el reloj no avanza,
Es porque todo ha acabado.
Si el mural tuviera manos,
No usaría brocha para escribir te amo.
Si el cielo no amanece….
Si el cielo no amanece….
Si el cielo no amanece….
Es porque estoy bajo cuatro tablas.
HABRÁ QUE ESPERAR OTRO VIAJE... (TIRADO A CONCURSO)
Llegamos al estadio con la garganta hecha trizas
Por culpa del largo viaje acumulado por las sórdidas horas.
El estadio estaba rugiendo como león enjaulado de circo que sueña con ser
libre.
Lienzos, colores y cánticos adornaban el estadio Collao de Concepción,
Que se vestía de compositor de goles, risas, abrazos y llantos.
Yo me sentía extraño como un foráneo en casa de un desconocido.
Me sentía ajeno a ese mundo porque quién hablaba mas “choro”
Era quien tenía más respeto, y uno, como alguacil de la tranquilidad,
No tenía derecho si quiera a reclamar. Te hacían sentir como
Un zapato roto desprovisto de seguridad.
La galería carecía de vacíos, cada persona atendía su realidad cuajada
Por el aire en común del despejado día. Veía la ilusión de cada persona
Como un anhelo que han guardado al igual que las fotografías de infancia
Como queriendo impedir que desaparezcan, y más aún, que renazcan este momento de euforia cual gotas de lluvia quieren besar el suelo.
Lugo, cuando el pitazo marcaba el comienzo de una historia contada con gritos y escrita con la tinta roja del corazón. La barra gritaba de forma humillante las canciones dedicadas al rival que lo hacían temblar aún más que el niño friolento, sin polera y moquillento habitantes de las mediaguas.
Es cierto, el espectáculo amenazaba con ser un concierto de gestos, ya que siempre me he preguntado ¿en qué estarán todas esas mentes? ¿acaso habrá gente que lo que menos le importa el rodar del balón?
Mucha gente va desprolija, va sin motivo alguno queriendo presagiar algún brío de cordura.
Quizás, irán a contagiarse del ruido que chifla en los oídos como los gansos cuando protegen a los suyos. Otros, - pienso yo – buscan el ánimo perfecto para salir adelante o descolgarse de su maldita retórica cotidiana llamada puntos cardinales.
Mientras fumo, me doy cuenta que la noche se acelera, que los pájaros ya no danzan sobre nuestras cabezas; los focos del estadio firman su presencia, imponiéndose ante la inocente luna que intentaba darnos la luz. Todo eso ocurría cuando mi barra aún no gritaba gol, golpeando con más fuerza el bombo, como si éste fuera el enemigo.
Mi camiseta ya siente el frío de la brisa nocturna vestida de novia, el verde de mis ojos se asemeja al ring rectangular de pasto y las bengalas aparecen de improviso, recordándonos que el año nuevo ya se acerca con sus brazos de gentileza y alegría desbordante.
Pues era el gol. Fue el letargo de tanto tiempo; era la risa acumulada en un par de lienzos, era el descollante murmullo recogido del inmenso amor por la camiseta transpirada de tanto saltar.
Fue solo ese gol, con un jugador menos salimos victoriosos ante Deportes Concepción. Ese gol, fue el aliciente para que nuestro viaje de retorno no sea tan tortuoso como Villa Grimaldi. Mientras los lienzos y el bombo se refugian, el espectáculo de colores salvajes se reduce a uno: al color del pasto, herido por los toperoles de quienes soñaban con ser un “crack” aquella noche. Y al final, el pasto siempre queda sólo ahí en ese estadio. Es el mudo testigo de los contrastes de la vida, en un momento eufóricos y a ratos, con las lágrimas circulando por entre las facciones de alguna persona herida por el grito de gol que provenía de la galería de en frente.
Ya la micro se apresta a caminar por la carretera violada por peajes. Con mi cuerpo sobre el asiento me doy cuenta que he vuelto a la realidad. Mañana a clases, y toda la semana impaciente por ir a ver nuevamente al equipo que me rememora el encuentro con la euforia y el regocijo. Por mientras, juntaré dinero, para pagarles a los ladrones que se instalan cada
LO QUE PIENSA UN SER HUMANO EN UN CIBER CAFÉ
Y aquí estoy, sentado en un ciber con unos micrófonos metidos en las orejas escuchando la canción Linger del grupo The Cranberries...
Mi cajetilla de cigarros, alude cansancio y enojo ante tanto manoseo, al igual que mi boca que sigue (según me cuenta) de tanto calor y smog que fielmente le permuto a cambio de aire para mis pulmones.
Ni el ufano atardecer de Puerto Montt, vestido de calor cuando se despide el sol tras los cerros que cobijan mirasol, y ahí mismo, el frio que corre a execso de velocidad tratando de ser trepidante para no frustrarse ante la indiferencia de gente caminando con abrigos y parkas que hace un tiempo remataron las grandes tiendas.
Es tiempo (creo yo) de que me de cuenta, de una vez por todas, que mi destino es caminar por las calles de Puerto Montt, complaciendo las fuerzas exógenas, dándole risa al viento que me doblega por el hecho de sólo contar con un polerón sobre mis hombros. ¿qué querrá de mi la vida? ¿acaso quiere que sea vulnerable ante la derrota? ¡ya sé!, quiere que me introduzca en la canción que trata de componer la simplesa de las cosas cada día. !Cómo no me dí cuenta! ahora entiendo que existen papeles peleando con piedras, tantos granos de arena corriendo por entre las aceras de esta aplanada ciudad que me vé amargado con un morral colgando de mi cuerpo.
De un día para otro, mi corazón estaba tranquilo, estaba sereno por la complicencia de esta lleno de amor, entero de proyectos, ilusiones, promesas, planes a futuro, amor y risas (alegrías, para hacerlo más general). Así como sale el sol en las mañanas, y la luna de noche ( o mejor dicho, como se acuesta el sol de noche y se despierta somñolienta la luna de noche), fue el repentino quiebre de armonía. Es como cuando el guitarrista canta fluídamente una canción, manoseando sus dedos sobre las cuerdas, y de repente se le corta una cuerda... !Que frustración más grande por Dios! !Que desidia más completa y basta! ¿Habráse visto algo tan cruel como eso? Bueno, eso fué lo que estaba recordando antes de entra a este ciber...
P.D: Cajetilla...por favor no te enojes.