sábado, 22 de enero de 2011

Hubo una vez un hombre que pasó el año nuevo sólo en medio de la nada, parte 1

Un día, estaba yo en la ciudad. No era gran cosa como para escribirlo en este lugar, pero me sentí algo incómodo por el malestar ajeno que me circundaba. Era que fumaba en un banquito de la plaza de mi ciudad, Puerto Montt. Observaba minuciosamente el comportar de mis coterráneos, buscando conjeturas en medio de mi imaginación, tratando de esquivar siquiera el sentir de que todo tiempo pasado fue mejor. (típica frase)Luego de unos minutos llegué a la conclusión que por más que me adapte a un mecanismo impuesto desde el momento de nacer, no sería mi alma la más feliz de todas. Sería un alma atónita y vacilante, vesánica por el solo hecho de interpretar mis pensamientos algo diferentes al resto de los "Puertomontinos" allí sentados.
¿Qué día fue esto? Fue pocas horas antes del 28 de diciembre, época de resaca, de jolgorio y otras cosas así por el estilo. Cosas no tan fuera de lo común a lo que me añade la felicidad, pero lo digo de frente, no me apetece el gusto de saborear esas fechas.
Resulta que cuando niño creí en el "Viejito Pascuero". Me inundaba la inocencia de creer que el barbón, obeso y hediondo viejo rojo me traería lo que yo le escribiría en una misiva no tan larga pero lo suficientemente explícita como para adular un deseo de consumismo.
Como es casi costumbre, el viejo poncheruo cumplió. Recuerdo exastamente que fue un 25 de diciembre de 1995 cuando el viejo éste me trajo una bicicleta marca Bianchi que hoy descansa en el patio de un incrédulo ex vecino. También un set completo de indumentaria del equipo de mis amores, la UC. Camiseta, short, media, chuteadores, canillera y unos guantes de arquero... ¿?

¿Y a que cresta voy con esto? simple, muy simple. Más simple que comer duraznos con cuchara:

Explico esto para hacer un parangón respecto a como se vive la navidad en las distintas etapas de la vida. Yo creo que ya he pasado por 3.
La primera etapa es la que pasamos todos; la del típico pendejito que se chupa el dedito mientras todos los viejos y viejas lesas le avivan la cueca de que viene el viejito pascuero, y de pronto: TOC-TOC-TOC-TOC !!!!!!!!!! Ohhhhhhhhhhhhh !!! el viejito pascuero grita el coro de pelotudos. Y aquí, existe un comportamiento que puede variar según el prototipo de pendejo que hayas sido: está el típico pendejo que se alegra y parte corriendo a buscar los regalos (futuro comerciante o ingeniero) y está el otro que se caga de susto (futuro escritor de un blog). Menos mal que crecí...

La segunda etapa ya es un poco más marcada; ahora el niño creció, tiene aproximadamente 7 años y -a sabiendas- que el panzón no existe, pide y pide lo que ve en la TV:
"Mamáaaaaaaaaaaa!!! papáaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa !!! miraaaaaaaaaaaaaaa, salió el "Max Steell" flayte, viene con 2 cuchillos, una hechiza, un cd de Américo y una llave inglesa pa choriar autos !!!! es que mamá me lo tiene que traer el viejito pascuero.
Al fin y al cabo, el pendejito éste abrió el regalo 2 días antes de la navidad, se aburre del super "Max Steel" y ya anda lloriqueando para que le compren otra webá que haya salido en la TV. Menos mal yo no fui así.
La tercera etapa es cuando ahora ya no pides juguetes ni cosas por el estilo; te regalan cosas -por ejemplo- para el inicio de clases ¬¬ También te regalan el típico tazón, o el lápiz de tinta que no alcanzó a conocer tu estuche...
La cuarta etapa -en la que estoy inmerso- es cuando ya ni siquiera pides regalos. Llegan solos o previamente, te pasan el dinero para que tu compres lo que estimes conveniente...Ahora...si hay un regalito bajo el árbol, cruzas los dedos para que sea ropa, un perfume o algo que tesirva, porque los pantalones ya se repiten mucho y siempre es bueno cambiar la pinta.
En la quinta etapa no te regalan nada...

Bueno, para que seguir con el tema navideño...eso fue simplemente un trampolín para seguir escribiendo idioteces.

El tema central de todo esto,al igual que lo que escribí sobre la navidad, es una crítica, basada en mi opinión, y el que no la respete, que vaya a webiar a los pacos.

¿Te has dado cuenta cuánto consumismo corre por la última semana de diciembre?
Dios mio la cantidad de gente, atochamientos y demases que existe...bueno, eso es en navidad...

Año nuevo !!!!!!

Eso es...¿y porqué escribo sobre el año nuevo? "Porque este 2011 que acaba de llegar", lo fui a recibir al lugar menos pensado para un Puertomontino como yo o como el webeta que lea esto (si esque es de Puerto Montt)

Luego observar a mis coterráneos en la plaza, me junté con mi amigo Daniel Díaz. Fuimos al Kaisser por unas birras en promoción y luego a compartir un vinito a las rocas de la costanera. En eso, hablabamos sobre las salidas que hemos tenido. Y a mi se me ocurre hacer realidad mi sueño: PASAR EL AÑO NUEVO FUERA DE CASA, LEJOS DE TU FAMILIA, DE TECNOLOGIAS, DE ATOCHAMIENTOS, DE CIVILIZACIÓN, DE MILLONES DE PESOS TIRADOS AL AIRE.
QUERIA IRME DE LA CIUDAD...

Mi amigo aceptó. Teníamos todo planificado para partir al Parque Nacional Alerce Andino el 31 de diciembre de 2010 a las 9 am. Resulta que la noche anterior, me
junté con mis ex compañeros de curso de
4° medio. Llegué tarde a casa y para que contar el resto.
Eran las 12 del día y recién abrí los ojos. Vi llamadas perdidas de mi amigo.
DDDOOOOUUUUUU!!!!

Lo llamé de vuelta, pero su ánimo (obviamente) ya estaba por el suelo. Me sentí mal por que le fallé a mi amigo, y dije...bueno, será para el otro año.

No se cómo, pero mi reacción en primera instancia fue sacada de la nada: VOY IGUAL.

Tenía armada la mochila, la empiné al hombro y agarré locomoción al centro. Me junto con mi polola, recorro varias cuadras de la ciudad para acompañarla a hacer un trámite, aprovecho de estar con ella, sentirla, mirar sus ojos, acariciarla, etc. Luego llegamos a la costanera ella, mi guitarra, mi mochila y yo. Fue una tarde extraña, porque no había nadie con una mochila que se vaya a acampar justo esa fecha. Me sentía incómodo, pero qué más da?
Fue un beso como de despedida, pero yo sabía que iba a estar bien. Me se cuidar y obvio que volvería por mi familia y también por ella.

Me iba a bajar en el emblemático puente Chamiza, pero el chofer de la micro y sus amigos iban 1 kilómetro hacia adentro. Me llevaron y aprovecharon de ofrecerme cerveza en lata. Mi ley era ley seca y ley seca fue...

No alcancé a acomodar la mochila cuando le hice dedo a una camioneta...esas no fallan. Mochila y guitarra atrás, yo en la cabina. Conversando y conversando me preguntaron...¿tienes familia en el parque? NO, respondí con la voz seca de tanto calor. "¿Y a que vas a webiar para allá?" (en tono de broma) Voy solo. Solo con mi guitarra a pasar el año nuevo, no me gusta esta fecha y prefiero hacer algo diferente que hacer lo mismo que hacen todos......

Hasta aquí llegamos nosotros, que te vaya bien ! fueron las últimas palabras que escuché de aquella familia. Mientras bajaba mi mochila de la carrocería, pasaban por mi mente un montón de signos, de frases, melodías, actos, cosas por hacer; anhelando un beso, un beso de miel que dejé por Pelluco...pero en fin, tenía que seguir adelante. Jamás dudé de esto.

Y de aquí en adelante, quedaban 2,5 kilómetros desde la entrada del pueblo de Correntoso hasta llegar al Parque Nacional Alerce Andino, un sol que se negaba a morir y la luna que ya asomaba las últimas sábanas del peor año que -al menos yo- tenga memoria.

Caminar, caminar y caminar hasta llegar a tu objetivo. La mirada fría, secante y contemplativa. Analizando cada movimiento. La mochila estaba muy pesada y yo seguía ahí, en busca de mi objetivo...

......PRÓXIMAMENTE SEGUNDA PARTE DEL SOLITARIO AÑO NUEVO.

1 comentario:

jose luis perez dijo...

juajua wena weon espero la segunda parte :P