jueves, 26 de noviembre de 2009

Ya falta poco...


Me acuerdo que cada vez que contemplaba el calendario, mi tristeza se alargaba hasta llegarme a los talones. No concebía el por qué de tanta espera. Es cierto, todo a su tiempo, pero... frases de esa índole no son necesarias en el momento de observar el cuaderno con numeros. Algo ocurría en mi interior.
Recuerdo que aquella inquietud nació cuando fui a Punta Arenas. Jamás había estado en el fin del mundo.o había visto la tierra del fuego desde los miradores de la capital patagona.
Despegó el avión con rumbo a Puerto Montt. Nada nuevo, salvo que en las maletas iban cientos de ideas y recorridos. Quedaron lugares por conocer. Fotos que sacar y bitácora que rellenar sentado frente a un glaciar por ahi.
No besé el pié del indio patagón. Nicagando le doy un beso a ese pié que está todo meao, exclamé en tono vesánico, sabiendo dentro de mi ser que igual volvería. (quizá no en avión, pero por tierra firme y vaya que firme tras las turbulencias que me tenían sudando arriba de esas hélices)
Bueno. Ya llega diciembre.
¡¡¡¡Por los palos viene diciembre, mientras que noviembre pierde 2 cuerpos de ventaja. tercero queda octubre. Vaya corrida de diciembre, asoma la cabeza ante la silueta de noviembre!!!!! así exclamaría el teletrax que hay en el calendario, donde San Pablo y San Felipe apuestan de manera descabellada, sellando el destino de mi impasciencia.

Retrospectivas de aquella época...mmmm...pocas. Sólo me tendía a mirar el techo, cerrar los ojos e imaginarme que estoy haciendo el recorrido "W" del Parque Nacional Torres del Paine. La otra de la cuál me acuerdo mucho, es de una postal que si o si tengo que plasmar con papel fotográfico: bajo la Cruz del Fin del Mundo en el cabo Forward. O también !! .... el cartel que anuncia a Puerto Toro como el último poblado del mundo, el más austral, ubicado en la parte sur-este de la Isla Navarino, al cual sólo se puede ingresar vía marítima desde Puerto Williams.

Y así, esperando de a poco. Llegará el día en que comience mi travesía para llegar al fin del mundo. Más de 3000 kilometros me esperan para poder llegar. Mochila y aliento.

Prometo una foto en ese cartel.....

1 comentario:

valentina dijo...

no hay nada como la libertad del alma, dudo que puedas conseguir algo mas hermoso que el dolor de tus pies cuando sabes que has caminado por mucho tiempo y que te has acercado poco a pococ a tu destino, ¿tu crees que sea posible ver la vida de esa manera? espero tu respuesta